• Saltar al contenido principal
  • Saltar al pie de página

Antonio Buzarra

  • Sobre mí
  • Biblioteca
  • Blog
  • Contacto

Continuación del capítulo 2º

Hola amigos, hoy os dejo otro párrafo de mi libro sobre la historia del reino de Viguera.

–Oh, comendador de los creyentes –exclamó con sumisión–, un emisario ha llegado a las puertas de palacio con un mensaje –añadió.
El destinatario de sus palabras era un hombre joven, alto, con la barba y el cabello rubios y la tez blanca. Sus rasgos distaban mucho de los característicos árabes, parecía más un rey cristiano que el califa de Córdoba.
– ¿Un mensaje de quién? –interrumpió en tono de reproche–. Déjalo, ya me lo darás más tarde –rezongó dándose media vuelta.
–¡Alteza! –insistió Fadir–, es de la reina Toda de Nájera-Pamplona, vuestra tía.
–¿De mi tía? –refunfuñó–, ¿qué querrá ahora esa mujer? –pensó medio dormido. Durante unos instantes permaneció con los ojos cerrados hasta que de repente apuntó–: Haz pasar al mensajero y tráeme el pergamino –ordenó.
–Al instante, alteza.
Abderramán III vio cómo su valido y mayordomo se alejaba con pasos largos y rápidos a cumplir su orden.
«¿Qué motivo le habrá movido para enviarme un mensajero?», pensó. «Bueno, enseguida lo sabré». No tuvo tiempo de nada más, el sonido de los pasos de Fadir le indicaban que ya traía el mensaje.
–Aquí está –pronunció a la vez que con una reverencia le acercaba el pergamino.
El sol comenzaba a entrar a raudales por la ventana iluminando por completo la estancia cuando Abderramán III se disponía a desenrollar el pergamino. Durante unos instantes estuvo leyendo a la vez que su rostro cambiaba de gesto, tanto de sorpresa, como de aprobación.

«Estimado sobrino: es preciso que nos veamos lo antes posible, para tratar un asunto de alta importancia, que será beneficioso para los dos pueblos. Comunícame lo antes posible tu decisión y el lugar de la cita. Tu tía, la reina Toda».

–Mujeres –se limitó a decir el califa–, por cualquier cosa se alteran –añadió con desdén.
Acto seguido, se colocó sobre su alfombra de oraciones y comenzó a orar. Tras la oración de la mañana volvió a llamar a su mayordomo.

Espero que os guste.

Interacciones con los lectores

Deja una respuesta Cancelar la respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Footer

De mi pasión:

Aviso Legal | Política de Privacidad y Cookies

Este sitio web utiliza cookies para mejorar la experiencia del usuario. Asumimos que el usuario está conforme con estas condiciones, pero puede rechazarlas si lo desea.Aceptar Leer Más
Privacidad y Política de Cookies

Privacy Overview

This website uses cookies to improve your experience while you navigate through the website. Out of these, the cookies that are categorized as necessary are stored on your browser as they are essential for the working of basic functionalities of the website. We also use third-party cookies that help us analyze and understand how you use this website. These cookies will be stored in your browser only with your consent. You also have the option to opt-out of these cookies. But opting out of some of these cookies may affect your browsing experience.
Necessary
Siempre activado
Necessary cookies are absolutely essential for the website to function properly. This category only includes cookies that ensures basic functionalities and security features of the website. These cookies do not store any personal information.
Non-necessary
Any cookies that may not be particularly necessary for the website to function and is used specifically to collect user personal data via analytics, ads, other embedded contents are termed as non-necessary cookies. It is mandatory to procure user consent prior to running these cookies on your website.
GUARDAR Y ACEPTAR